Casi todas las sorpresas de un lanzamiento se podían ver antes: un formulario que no llega a ningún correo, un botón de WhatsApp con el número de prueba, un sitio que Google no puede leer porque quedó en modo de pruebas. Este checklist para lanzar tu página web reúne lo que revisamos antes de publicar, ordenado por bloques, para que lo uses con tu propio sitio. No necesitas ser técnico: necesitas un celular, un rato tranquilo y ganas de hacer clic en todo.
Úsalo en tres momentos: antes del lanzamiento (casi todo), el día que publicas (lo que solo se puede comprobar con la dirección definitiva) y la primera semana (lo que únicamente se ve con el sitio en vivo). Al final encuentras una tabla que lo resume. Una advertencia: ninguna lista reemplaza que alguien que no construyó el sitio lo recorra con ojos nuevos.
Contenido y textos
Un sitio puede estar impecable por dentro y aun así fallar porque quedó una frase a medias. Revisa:
- Cada página tiene un objetivo y un llamado principal claro: escribir por WhatsApp, pedir una cotización, comprar.
- No queda ningún “lorem ipsum”, “texto de ejemplo”, “próximamente” ni una sección vacía.
- El nombre del negocio, la dirección, los horarios y el teléfono son iguales en el sitio, la ficha de Google, las redes y la firma del correo.
- Las fotos son tuyas o tienes licencia para usarlas, pesan poco y tienen texto alternativo.
- La ortografía la revisó alguien distinto de quien escribió.
- Lo que prometes se puede cumplir: plazos, garantías, cobertura. Si no puedes sostenerlo, no lo escribas.
Un caso real: la tienda de Suramericana JI estaba instalada pero vacía cuando empezamos: productos sin foto, portada sin contenido y sin páginas de contacto ni legales. Por eso, en este bloque, revisamos también lo que falta y no solo lo que hay.
Si dudas de qué debe llevar cada página, mira antes qué debe tener la página web de una pyme.
Enlaces, formularios, WhatsApp y correo
Este es el bloque donde más contactos se pierden en silencio, porque nada se rompe a la vista. Hazlo con paciencia, desde un celular y también desde un computador.

- Enlaces: haz clic en cada uno del menú, del pie y de los botones. Ninguno debe llevar a un error ni a la dirección temporal de pruebas.
- Formulario: envíalo de verdad. Comprueba que llega al correo correcto, que aparece el mensaje de confirmación y que el mensaje no cae en la carpeta de spam.
- WhatsApp: el botón abre el chat con el número correcto y con el mensaje prellenado que quieres. Pruébalo en la aplicación y en WhatsApp Web. En los demos casi siempre hay un número de marcador, y es lo primero que se cambia.
- Correo corporativo: crea el buzón, envía y recibe un mensaje de prueba, y define quién lo lee. Un correo que nadie abre es peor que no tenerlo.
- Teléfono y mapa: el teléfono marca al tocarlo en el celular, y el mapa y el “cómo llegar” apuntan al lugar exacto.
Si tu cliente llega con prisa, como en el demo de Centro Automotriz WEC, con una barra fija en el celular para llamar, escribir por WhatsApp o ver cómo llegar, cada uno de esos toques tiene que funcionar a la primera.
Privacidad y cookies
Si tu sitio recoge un nombre o un teléfono, ya tratas datos personales. Esto no es asesoría jurídica, es lo que conviene tener a la vista:
- La política de tratamiento de datos está publicada y enlazada desde el formulario y el pie. Dice qué datos pides, para qué y cómo solicitar que los borres (Ley 1581 de 2012, habeas data).
- El formulario pide solo lo necesario. Cada campo extra es un dato más que tendrás que cuidar.
- Hay una autorización o un aviso claro junto al botón de enviar, cuando corresponda.
- Si tus herramientas de analítica o de pauta usan cookies, hay un aviso, y rechazarlas es tan fácil como aceptarlas.
- Si manejas datos sensibles, como los de salud, consúltalo con asesoría legal antes de publicar.
SEO básico y medición
El SEO de base no es magia: es que Google pueda entrar, leer y entender de qué trata cada página. Revisa:
- Cada página tiene un título y una descripción propios, que dicen qué es y para quién, y que son cortos para que no se corten en el resultado.
- Hay un solo título principal (H1) por página, con la palabra clave puesta de forma natural.
- El sitio no está bloqueado para buscadores. Revisa que no haya quedado activa la opción de “desalentar a los motores de búsqueda” ni una etiqueta
noindexheredada del modo de pruebas. Es una de las sorpresas más frecuentes del lanzamiento y de las más costosas. - Existe un sitemap, está enviado en Search Console y el archivo robots no bloquea lo que sí quieres que aparezca.
- Si ya tenías sitio, las direcciones viejas redirigen a las nuevas, para no perder lo ganado ni dejar enlaces rotos.
- La página 404 ofrece una salida clara, y el sitio carga por HTTPS, con y sin “www” llevando al mismo lugar.
- Tu ficha de Google Business apunta a la dirección del sitio nuevo.
Y la medición, que se instala antes, no después:
- La analítica está instalada y la acción que le importa a tu negocio (clic en WhatsApp, envío del formulario, compra) está configurada como conversión y probada por ti.
- Search Console tiene verificada la propiedad del sitio nuevo.
Si quieres entender qué mirar cuando ya esté en vivo, lee cómo medir si tu página web funciona, y para el SEO en detalle, SEO para pymes colombianas: por dónde empezar.
Velocidad, celular y accesibilidad
Muchas de las personas que te visiten lo harán desde el celular y con datos móviles, no con el wifi de tu oficina. Pruébalo así.
- Abre el sitio en un celular real, con datos móviles, y recorre las páginas principales.
- Revisa cuatro anchos: celular, tablet, portátil y pantalla grande. No debe haber textos cortados, botones fuera de la pantalla ni desplazamiento horizontal. En Modermuebles Suba, por ejemplo, se revisó el ancho de un celular pequeño para confirmar que no había imágenes recortadas ni desbordes, y las fotos del cliente pasaron a un formato liviano antes de publicar.
- Corre Lighthouse (viene en Chrome) o PageSpeed de Google y mira qué pide corregir. Es una guía, no una nota que haya que perseguir a toda costa.
- Accesibilidad: contraste suficiente, foco visible al navegar con la tecla Tab, texto alternativo en las imágenes, campos con su etiqueta y movimiento que respete a quien prefiere menos animación.
- Quien construyó el sitio confirma que la consola del navegador no muestra errores.

Respaldos y quién mantiene qué
Lanzar es el comienzo de la vida del sitio, no el final. Define esto ahora, cuando todos recuerdan qué se hizo:
- Copia de seguridad: existe una antes de publicar y otra con la frecuencia que acuerdes. Sabes dónde está y cómo se restaura.
- Accesos: el dominio, el hosting, el panel del sitio, la analítica y el correo están a nombre del dueño del negocio. En nuestros proyectos, las contraseñas y las llaves de pago las administra el cliente.
- Renovaciones: conoces la fecha de vencimiento del dominio y del hosting, y quién paga y quién avisa.
- Actualizaciones: si el sitio es WordPress, está claro quién actualiza temas y complementos; si es a código, quién publica los cambios.
- Guía y entrega: recibes una guía para administrar lo que vas a tocar tú y un acta que deja por escrito qué se entregó.
- Soporte: sabes a quién escribir cuando algo falle.
Tu checklist para lanzar tu página web, en tres momentos
Esta tabla resume todo lo anterior. Imprímela o pásala a una hoja compartida y tacha.
| Bloque | Antes | El día del lanzamiento | La primera semana |
|---|---|---|---|
| Contenido y textos | Textos finales, fotos con licencia, ortografía revisada | Última lectura completa con el sitio ya público | Corrige lo que alguien externo encuentre |
| Enlaces y formularios | Clic en cada enlace, formulario de prueba enviado | Repite la prueba en la dirección definitiva | Confirma que cada mensaje real llegó |
| WhatsApp y correo | Número correcto, mensaje prellenado, buzón creado | Escribe desde un celular que no sea el tuyo | Revisa qué conversaciones llegaron por el botón |
| Privacidad y cookies | Política publicada, formulario con lo mínimo | Aviso de cookies activo si aplica | Revisa quién accede a los datos recibidos |
| SEO básico | Títulos, descripciones, sitemap, sin bloqueo | Envía el sitemap en Search Console | Mira qué páginas leyó Google y qué errores reporta |
| Medición | Conversión configurada y probada | Confirma que registra una conversión real | Primera lectura: de dónde vino cada contacto |
| Velocidad y celular | Pruebas en cuatro anchos y con datos móviles | Lighthouse con el sitio definitivo | Corrige lo más lento, sin obsesionarte |
| Respaldos y responsables | Copia hecha, accesos a tu nombre | Guarda la guía y el acta de entrega | Anota fechas de renovación y quién responde |
Idea corta
el lanzamiento no se aprueba cuando el sitio se ve bien, sino cuando quien llegó pudo escribirte y tú lo supiste.
Preguntas frecuentes
¿Con cuánta anticipación debo empezar a revisar el sitio?
Desde que los textos y el diseño estén aprobados, no la víspera. Lo que se descubre tarde (un formulario sin correo asignado, un dominio sin apuntar) casi siempre depende de terceros y toma tiempo. Deja un margen para corregir antes de anunciar el sitio.
¿Qué es lo que más se olvida al publicar?
Dejar el sitio bloqueado para los buscadores desde el modo de pruebas, y no probar el formulario y el botón de WhatsApp con un mensaje real. Ambas cosas se revisan en minutos y, si se pasan por alto, pueden costar contactos que nunca llegan.
¿Necesito Search Console desde el primer día?
Conviene. Es gratuita, se configura rápido y te avisa si Google no puede leer tu sitio. Verifica la propiedad y envía el sitemap el día del lanzamiento. Los datos aparecen con el tiempo, así que mientras antes la configures, antes empiezas a ver.
¿Quién debe tener las claves del dominio y del hosting?
El dueño del negocio. Quien construye o mantiene el sitio puede tener acceso delegado, pero las cuentas deben estar a nombre tuyo y con tus datos de recuperación. Así no dependes de nadie si algún día cambias de proveedor.
¿Hay que lanzar con todo perfecto?
No. Lanza cuando lo esencial funcione: contacto, textos veraces, privacidad y medición. Lo demás se mejora con el sitio en vivo y datos reales. Una lista de pendientes ordenada por prioridad vale más que esperar a que todo esté impecable.